La anestesia ha sido una de las grandes revoluciones en medicina del último siglo. Su utilización ha permitido salvar millones de vidas. Sin embargo goza de una inmerecida reputación y son muchos los que viven con miedo tener que pasar por una intervención que requiere ser anestesiado.


Miedo a morir, a no despertar, miedo al dolor...el gran salto evolutivo que la anestesiología ha logrado en poco tiempo permite catalogar  todas estas reticencias  y pánicos a la anestesia como totalmente irracionales.Sin embargo, es cierto que no siempre fue así. "Los anestesiólogos de mi generación hemos conocido  métodos de la Segunda Guerra Mundial... era raro encontrar quirófanos  con monitores que permitieran  controlar el estado  del paciente. No existía la especialidad de anestesiología y  la anestesia la aplicanisalnforrna  ban enfermeros o médicos noveles"  , cabe destacar  que hace 50 años en España no se precisaba hacer  una especialidad académica  para ser anestesista. "Nosotros fuimos de las primeras promociones académicas  con titulación oficial de especialidad en anestesiología  y reanimación".

CONTROL EXHAUSTIVO.
Las técnicas han cambiado, incluso reinventado desde  entonces. "Es como comparar  un viejo Ford a un Mercedes  o a un Lexus" La tecnología del momento  permite un control  exhaustivo de la respiración y del corazón. "Existen múltiples  alarmas que suenan a  la más mínima variación del estado del paciente sin llegar a producirse situaciones  peligrosas", Ahora bien, sí es cierto que existen casos más delicados a la hora de pasar  por una intervención que  precise anestesia. Aquellos  pacientes con un estado fisiológico especialmente deteriorado, con patología asociada de pulmón, corazón,  hígado o riñón, hematológicas o degenerativas. Pero en estas ocasiones, "las medidas son diferentes y  somos conscientes; se debe informar del riesgo a familiares y pacientes".


ANESTESIA GENERAl.

Los miedos más acusados  suelen estar relacionados con  la anestesia general, quizá por el hecho de que ésta' supone la paralización temporal de las funciones respiratorias y, al miedo de no despertar, se une el temor a ahogarse. Sin embargo, es precisamente en este tipo de anestesia donde la tecnología aplicada a este campo de la medicina alcanza niveles de sofisticación más altos, que permiten controlar mediante
la monitorización del paciente todas sus constantes vitales como el pulso, la tensión arteria], el oxígeno en sangre, relajación de sus músculos, su corazón, etc.Todo ello permite afirmar que la anestesia general no es peligrosa, si bien conviene extremar la seguridad en casos contados, como pacientes en estado comatoso, sin tensión y con insuficiencia pulmonar, cardíaca, renal o hepática.

PRECAUCIONES.
Si bien los sistemas de anestesia no son peligrosos en sí mismos, conviene aclarar que existen situaciones concretas que conviene controlar antes de someterse a una intervención con anestesia. En este sentido , Se aconseja a los fumadores no hacerlo antes de la intervención .la razón es que aumenta la secresion del juego gástrico , que es muy acido , y si vomitara  tendría el peligro de quemar la via area si aspirara el vomito.
Otro de los hábitos que conviene controlar ante un proceso anestésico es el consumo de sustancias tóxicas.Puede ser peligroso según lo que tomes y cuánto hace que lo tomaste. También si son estimulantes o sedantes.
En cualquier caso, lo importante es que el anestesista lo sepa; ocultarlo puede ser perjudicial".Las personas diabéticas, pese a no revestir riesgo añadido, sí deben someterse a un control de glucemia antes de la intervención y si es necesario corregirla.

ORINAR.

Otra de las obsesiones gratuitas que suele sufrir el paciente tras la intervención es la necesidad de orinar. no debe preocupar en exceso. "Si el paciente tiene bien la función renal, cuando la vejiga esté llena tendrá la necesidad de evacuar de forma inminente. Solamente cuando la intervención haya sido especialmente complicada, el anestesista mostrará su preocupación. La inmensa mayoría de los procesos anestésicos no implican riesgo alguno. Más bien al contrario; la presencia de un anestesiólago garantiza que el paciente va a poder ser sanado sin sufrimiento y desde las garantías máximas de seguridad durante la intervención.
Consejos frente a una intervención que precise anestesia:

> descansar bien la víspera. Se puede recurrir a un sedante
suave prescrito por el cirujano o el anestesista.

> No fumar antes de la intervención porque aumentan la
sensibilidad en la garganta y los ácidos gástricos.

> No beber ni comer las horas previas a la intervención.
Elestado anímico del paciente es importante para el
equipo de quirófano. La tranquilidad y serenidad transmiten
paz y confianza.

> Al despertar, no obsesionarse con la sensación de
dolor, pues esta reacción puede aumentar la percepción
dolorosa.

> Laconfianza en los profesionales y el positivismo frente
a la intervención es la mejor medicina frente a un proceso
de estas características.

Miedo a la  anestesia